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viernes, 13 de noviembre de 2015

La “lucha de clases” existe y es el origen de la precariedad laboral y la miseria

 Por beniezu        

             La  vida cotidiana para los trabajadores se manifiesta  en múltiples y diversas  formas de penalidades  todas ellas derivadas de la lucha de clases en forma de estrecheces  y precariedad en el trabajo y esto es lógico dado el estatus sociopolítico de clase dominada que ha de soportar  un status de opresión y súper explotación. Pero el proletariado no es capaz  por sí mismo de identificar el origen y la causa de sus penalidades  pues está entrenado él y su familia desde muchísimas  generaciones atrás, de que su situación es consustancial a  su status social de clase inferior de trabajadora, más o menos como un estigma natural que estará marcado en el momento de su nacimiento, parece que  impuesto por dios  que solo él podría cambiarlo por medio de algún maravilloso milagro personal, tipo “lotería nacional” Este fatalismo ha sido asumido individualmente y colectivamente por el mundo de  la clase trabajadora durante siglos, y lo seguirá haciendo hasta que no le lleguen y asimile  las nuevas y libertadoras teorías de la igualdad y del  socialismo libertador. 

          

       Pero no nos creamos que este atolondramiento  ocurre natural y espontáneamente entre los trabajadores y trabajadoras, no, está todo bien estudiado y planificado para que las masas  productoras de riqueza  estén  adocenadas con un  pensamiento único basado en su nulidad pensante y ocupada en veleidades para que no se enteren de la realidad de su vida súper explotada. Hoy las clases burguesas dominantes en Occidente han perfeccionado las técnicas de lavar cerebros hasta niveles de asombro. Es tal su dominio en la manipulación de las masas que saben de antemano quien va ganar unas elecciones, porque ellos son los propietarios de los aparatos de”comunicación”  prensa y TV  verdaderas maquinas de fabricar opinión sin que la victima lo perciba, y así  previamente ellos controlan y dirigen los criterios de opinión y de dirección del voto. Y las consecuencias,  tristes pero reales es  que la mayoría de la gente ya no tiene criterios propios, por causa del analfabetismo político imperante, que también les ha sido previamente  incrustado en los cerebros.

                No hace muchas décadas aun en que la clase trabajadora tenía conciencia de clase, estaba organizada y se enfrentaba con dureza al capital en  defensa de sus derechos laborales, e incluso pensaba en la toma del poder político. El Sistema aun no había perfeccionado sus técnicas de lavar cerebros  a la perfección de hoy en día. Hoy esta conciencia de clase esta casi borrada del cerebro de los trabajadores y no digamos de sus presuntos representantes, los llamados partidos de izquierdas y sus  sindicatos.

         El  Sistema burgués capitalista ante las situaciones  problemáticas  que en constante aumente está sufriendo el proletariado: carestía de la vida, precariedad en el trabajo, falta de servicios públicos, recortes etc. Se esfuerza por desviar  y confundir  las causas que lo provocan que siempre serán su insaciable codicia de acumular capital , y pagar salarios de miseria,  hacia  presuntas causas  colaterales  que siempre serán  ajenas a la realidad pretendiendo con ello desviar las energías  de malestar e indignación de mundo del trabajo hacia otro lado y hacia otros falsos culpables, la emigración, la cuestión racial o religiosa  o incluso induciendo sentimiento de culpabilidad individual  en  aquellos afectados  gravemente por la crisis que desesperados recurren al suicidio por sentirse culpable  de lo que siempre será una grave injusticia de un  Sistema que busca engordar a costa del dolor y la miseria del trabajador.  

           Pero que no cunda el pánico, y confiemos siempre en las energías positivas que han sido y serán siempre mayoritarias en el devenir de la humanidad . Que  hubiese sido sino de esta humanidad sino se hubiese sabido superar  episodios históricos cargados de locura y  genocidio. La historia de la humanidad  ha creado ciertamente monstruos de la cual no nos se enorgullecemos  pero también ha  generado sabios libertadores  y enormes energías de masas  consecuentemente concienciadas. Y en eso andamos , en la tarea de crear conciencia  de la realidad ,  que siempre ha sido es y será  el arma más poderosa capaz de derrumbar imperios y materializar utopías