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martes, 9 de agosto de 2016

Las mentiras de la democracia burguesa



  Por Beniezu
             Los acontecimientos en la Venezuela actual son interesantes como lección práctica para los neófitos en política, y para rebatir a los pesimistas  que hablan  de que la revolución bolivariana  está siendo derrotada, pues esta revolución para nada se ha acabado por el revés electoral sufrido como podrían pensar  aquellos despistados políticos que solo conocen y reconocen el método de votar como el único medio hacer política progresista y libertadora. Pues no, no se está acabando con ninguna revolución por la sencilla razón de que no había ninguna revolución en marcha, lo que se estaba haciendo en Venezuela siempre han sido puras reformas, cambios formales y progresistas en el  modelo de Estado,  primero con Chaves y ahora con Maduro, pero no caigamos en el error de llamar “revolución” a unas reformas más o menos profundas sin haber tocado siquiera el corazón y la esencia del estado burgués.  Revolución es cambio radical con ruptura del régimen anterior y esto se hace comenzando por cambiar las estructuras del propio  Estado cosa que en Venezuela no se hecho nada de eso



          Es pues preciso que  este cambio debe llegar al corazón del Estado burgués, desarticular ese Estado y construir un nuevo Estado socialista, y eso supone la desarticulación del sistema económico capitalista, la privatización de los principales medios de producción capitalista, y la intervención del nuevo Estado en todos sus poderes para implantar el nuevo modelo de Estado. En una palabra desarticular a la burguesía como sujeto político,  privarle de sus poderes y resortes organizativos y políticos. Poderes que  serán suplantados por  aquellos otros representativos de la clase trabajadora que será en adelante el único sujeto político que controlara el nuevo Estado socialista.  Y algunos, despistados pensaras  que eso es una “dictadura”  le llamaran a esto “dictadura del proletariado” y se asustaran de semejante y tremebunda palabra. Pero calma no nos dejemos llevar por la propaganda barata de la burguesía,  pues este va ser el único camino a seguir si queremos continuar por la senda del progreso, y no porque, los comunistas son malvados, y antidemocráticos, según los cuentos burgueses, no, simplemente porque para hacer la revolución socialista es preciso desarticular y desarmar a la burguesía como fuerza política y esta no es una prerrogativa de los revolucionarios comunistas, es también el  estilo de la burguesía    pues esta clase social NUNCA  permitirían ser desplazados del poder  sin revelarse con las armas. La historia moderna nos dice que  así ha sido siempre. Recomiendo leer el enlace incluido donde  se explica esta necesidad  (1) 

Las elecciones, el sufragio universal, son  un método inventado y patentado por la clase  social burguesa no para  hacerse con el poder pues este poder ya lo tiene en sus manos al controlar el Estado aquí y ahora y en todos aquellos estados Occidentales que controla la burguesía. Las elecciones las utiliza para justificarse ante el pueblo haciéndole creer de su elección, de que a las masas, a los “ciudadanos”, se le da la  facultad de poder votar “democráticamente” y así escoger un gobierno,  nos dirán, que es “democrático” porque ha sido  elegido por la mayoría.  No olvidemos nunca que los estados donde rige la llamada democracia burguesa son estados donde la clase dirigente es la burguesía y ejerce su poder día y noche en todos los ámbitos  desde el poder económico, mediático, ideológico, burocrático, publicitario etc. etc. Y esto quiere decir que dispone de un enorme poder disuasoria para marcar módulos de opinión y teledirigir tendencias electorales, y donde las posibilidades para darse a conocer y promocionarse  mediáticamente un partido autentico de izquierda -de IZQUIERDAS quiere decir  que cuestiona este Régimen  y es opositor al sistema capitalista- son prácticamente nulas, fundamentalmente por falta de medios económicos.

                 Y claro está , en el Estado español, no me estoy refiriendo como izquierda  al partido llamado Podemos , pues este partido desde su nacimiento ha tenido una enorme cobertura de los medios , prensa y TV, del Régimen, que son los que le han sacado de la nada y le han  dado vida y notoriedad, lo cual ya lo encasilla como partido del propio Régimen, un partido  que ha sido  promocionado por él para crear la ilusión del cambio ante unas  masas, actualmente muy desengañadas políticamente de la farsa del bipartidismo. Y así tener una alternativa “diferente “para la continuidad de propio Régimen, ahora promocionando una “cosa” vestida de “progresista”. Lo que no es precisamente novedad pues es una burda copia de lo que fue en la llamada “Transición” el papel del PSOE.

          Y no nos llevemos a engaño en la ilusión de que en aquellos Estados donde rigen las formas de la  democracia burguesa esta permite por medio de sus métodos electorales que cualquier partido de izquierdas  tras alcanzar electoralmente el Poder del gobierno podría llevar  unas política populares tras  acometer reformas profundas políticas y económicas  para  ponerlas  al servicio de las clases trabajadoras, las más desfavorecidas, de forma  pacífica y democrática.

      Venezuela no es un caso aislado de entre aquellos gobiernos progresista que son víctimas   de acoso por las burguesías propias e internacionales. En la actualidad el mundo puede observar como la reacción burguesa global, comandada por los EEUU, están conspirando con infinidad de marrullerías para desmoronar el gobierno chavista, tras haber fracasado el golpe de estado clásico en  2002 contra el propio Chaves, ahora con un “golpe blando “con la intención de recuperar el gobierno.  Venezuela parece ser un país muy apetecible para el imperialismo Yanqui  y no es de extrañar dada las enormes riquezas  petroleras que posee, pues en este país  se dieren no pocos   golpes militares. Estos fueron  en 1835, 1858, 1899, 1908, 1945, 1945, 1948, 1958, 1962, 1992 y2002.

          La historia moderna  está repleta de casos en toda la geografía mundial  donde se han dados infinidad de casos  de arrasar con gobiernos progresistas que aunque es muy abundante y  significativa, la propia burguesía se preocupa de silenciarlos y ningunearlos  por razones obvias de de auto defenderse de sus vergüenzas. El frente popular en la II República española donde la izquierda se hizo con el gobierno en 1936, Salvador Allende en Chile  1973 donde pretendía aplicar el socialismo legal y pacíficamente,  Brasil en 1964 acusando de comunista al presidente electo Joao Goulart que solo pretendía llevar reformas que no gustaban al Imperialismo USA, y en la actualidad también ahora y en Brasil el “Golpe blando “contra Dilma , para apartar del poder al PT un partido  progresista que estaba implementando grandes reformas antiliberales  etc. etc. y otros muchos gobiernos democráticos más fueron derrocados violentamente.

               En la actualidad en Venezuela, fracasadas otras tentativas se pretenden boicotear su proyecto bolivariano con sucias argucias económicas y políticas, y además teniendo el apoyo internacional de los estados burgueses más recalcitrantes comandados por los EEUU. Jamás en la historia moderna la burguesía ha permitido que un gobierno socialista o apenas  progresista, se alce con el poder de los votos democráticamente, utilizando los recursos electorales  de su propia democracia para  aplicar un  proyecto político socialista incluso socialdemócrata  que supondría para las elites burguesas dejar de recaudar y acumular significativas  cantidades de ganancia. Porque no olvidemos que en política se trata de favorecer a unas clases sociales o a otra, lo que suponga beneficio y progreso para las clases populares y trabajadoras significa enormes pérdidas de ganancia material para estas elites. Y este dato que no es nada  banal, es preciso tener en cuenta, para no repetir errores históricos, cuando tengamos la intención de planificar  proyectos políticos de izquierda  propios  empleando esquemas y modelos que  fueron creados y empleados por la burguesía exclusivamente para ser empleado en su propio beneficio.

       La llamada democracia burguesa, y todos sus recursos del  poder estatal e institucional  han sido diseñados por y para defender los intereses de la burguesía, todo está hecho a la medida de sus necesidades, disponen de grandes y variados recursos en forma de organización,  experiencia, poderes políticos y posibilidades practicas  que les suele permitir  cotas de control,  influencia, poderes facticos y reales de todo tipo.

           Quien tiene el poder económico  y mediático  sobre todo, dominara en todos los ámbitos, siempre será superior y más efectivo a los poderes que puedan implementar los trabajadores  y organismos populares a trabes de sus organismos de clase y de base con sus posibilidades organizativas a nivel popular o institucional.

       La burguesía en los estados capitalistas es la  clase social dominante, lo es y seguirá siendo aunque haya perdido unas elecciones y sea presuntamente expulsada del gobierno por unas  izquierdas progresistas.  No olvidemos, que el parlamento el gobierno, incluso todos sus aparatos burocráticos del estado  son tentáculos  de poder consolidados y afianzados bajo el prisma de los intereses del Estado al servicio de la burguesía. Son muchas cotas de poder, reales y facticos enquistados tras décadas y décadas de actuar con su peculiar  “estilo, “prejuicios, formas y vicios de trabajar  propios de la burguesía, donde la corrupción suele campear a sus anchas. Se podrá cambiar a un ministro progresista pero toda la maquinaria burocrática  seguirá estando  envenenada de modales vicios  y vínculos con la burguesía, que no son para nada progresistas. La sombra y los tentáculos de la burguesía será constante y amenazante, sobre todo en aquellos  territorios  del control  económico que los empleara para entorpecer y boicotear los planes del nuevo gobierno progresista, tal y como está ocurriendo hoy en Venezuela.

      Y estos poderes, están enquistados en la burocracia estatal e incrustada en los estamentos del estado, en el poder judicial, militar, policial etc.   El enorme poder económico de la burguesía  les va  facilitar siempre cotas de superioridad  a la hora de  implementar una actividad política subversiva que será  difícil de detectar y neutralizar y no digamos el posibilismo de su enorme poder mediático controlado por las grandes corporaciones de la información capaz de crear matrices de opinión máximamente manipulando conciencias y orientaciones electorales .Controlando la economía y sus canales de producción y distribución, incluso creando situaciones de crisis alimentaria y de productos  básicos,  que les permitirán tarde o temprano dominar y controlar incluso el rumbo de las elecciones, tal y como ha ocurrió en la  última llamada electoral  en Venezuela.

         La burguesía tiene muchos recursos, uno de ellos es el poder mediático, o sicológico  del cual tenemos que decir es potente y de enorme efectividad sobre todo entre las clases medias  a las que las manipulara sin demasía esfuerzo. Y el más brutal de sus poderes suele ser  el ejercito, sus cuadros de mando, que casi siempre suelen estar predispuestos a ser arrastrados a la aventura golpista por el recurrente  “la patria en peligro” eufemismo  para justificar su casi siempre posicionamiento al lado del capital y de la ideología burguesa. Aunque también suele posicionarse, en casos excepcionales  al lado del pueblo llano, tal y como ocurrió en Venezuela con el comandante Hugo Chaves.

         Los trabajadores como clase social mayoritaria  en la sociedad, para alcanzar y dominar el poder político  de forma efectiva solo podrán hacerlo articulando  su propio método y modelo de Estado, diferenciado de aquel otro que en su día construyo  la burguesía, y para ellos se debe  construir un nuevo Estado REVOLUCIONARIO.  El viejo  Estado ya no es operativo para los nuevos tiempos, su vieja maquinaria ya solo sirve para entorpecer la marcha de la historia.

         Y ablando en términos de “legalidad” en el terreno de juego, en los métodos diríamos correctos no escritos pero aceptados implícitamente si la burguesía los emplea, porque no va poder hacerlo la clase social  trabajadora y sus organismos representativos. ¿Porque no va articular la estrategia, el terreno de juego, las normas del juego y entrenar a sus propios jugadores para el enfrentarse a los métodos y martingalas burguesas? Es una falacia y un engaño llamar de democrático a las reglas de juego de la llamada “democracia” burguesa, puesto que siempre ganaran  ellos mismos, siempre ganaran  los  que escribieron las normas del juego político. Siempre ganaran  los propietarios del campo de juego, los que pones sus árbitros, sus jueces, linieres, la policía que cuida el campo etc. etc.