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viernes, 4 de enero de 2013

¿DONDE ESTA LA CONCIENCIA DE CLASE?


La conciencia de clase de los trabajadores es el arma más poderosa y fundamental   que estos  disponen para combatir al capital. Solo que, es una energía  potencial, está en sus  entrañas,  anestesiada  temporalmente por el propio Sistema , quien  hace lo imposible para que no se despierte,  porque la tema  con verdadero pánico, pues cuando despierte será el fin de su poder y de sus privilegios,

Muchos preguntan, ¿qué es la conciencia de clase? No es nada complicado conocer este concepto, proviene de aquel otro concepto de “lucha de clases” acuñado  por el Marxismo  y es relativo al posicionamiento  ideológico que adopta cada parte enfrentada, a sus razones y posiciones para defender sus intereses. Y  que, simplificando, solo podemos  dividir en dos clases, los trabajadores que venden su fuerza de trabajo y los capitalistas que compran esa fuerza de trabajo, a un precio exageradamente injusto,  y que los trabajadores son la parte menos favorecida del “intercambio “claro.
 Pongámonos en el papel del capitalista, o de las elites favorecidas económicamente por el Sistema de este injusto “intercambio” comercial. Estos privilegiados , suelen vivir en guetos  o condominios de lujo  aislados del mundo exterior , y del mundo de  los trabajadores ,por altos muros y por  guardias y sistemas de seguridad .No solo no quieren tener contacto con ese otro mundo, por el hecho de sentirse “elites” o “superiores “  sino fundamentalmente por miedo a  su contacto y perder sus privilegios, tienen mucho miedo  a esas enormes multitudes del mundo del trabajo que están al otro lado de sus muros de seguridad, a que un día despierten de su letargo y vengan en busca de sus cabezas , porque son conscientes de que sus enormes cotas de lujo y comodidad son a costa de la carencia y miseria del mundo del trabajo  .
Ellos si tienen conciencia de clase, privilegiada y dominante y de cuáles son sus intereses. Porque saben  también que el Estado, y todos sus poderes que están al servicio fundamental de ellos, de los capitalistas  y de su Sistema de explotación del trabajador pagándole una ínfima parte de lo que produce. Y también son conscientes de que los trabajadores son una masa enorme, millones de trabajadores, un potencial adormecido, que puede ser  demoledor si toman conciencia de ello del potencial de  su número si decidiese unirse y organizarse, pues ya son conocidos  casos en la historia mundial donde esto ha ocurrido.
Los capitalistas, llevan siglos en el poder y saben cómo defenderse de ese  potencial de los trabajadores, como aturdirlos y hacer que su mente se desentienda del mundo de la política, que no tome conciencia de clase , de colectividad, de sus intereses comunes , de valores como la solidaridad , que harán de ellos una piña unida en la lucha. Despertaran en ellos, “valores” como el individualismo, el egoísmo, la ilusión de poder alcanzar individualmente las altas cotas de las elites, etc. Ellos si tienen conciencia de clase y marcas las diferencias y actúan todos los días para que estas se mantengan.
Los trabajadores la inmensa mayoría, incluso en época de crisis, infelizmente  no tiene esta necesaria conciencia de clase, Sueñan, y tal y como el Sistema les inculca, sueñan  con poder alcanzar el alto  status de las elites. Los trabajadores, que en el fondo lo saben que no es más que una ilusión y una pérdida de tiempo pero  cuyas consecuencias prácticas son negativas porque les impiden situarse en su autentica dimensión social, la  de clase trabajadora. Dimensión social que en absoluto es peyorativa como el Sistema con su sibilina intoxicación mediática suele inculcar, con la intención de destruir nexos de unión del trabajador con su entorno social y de clase, buscando siempre la división y el crecimiento individual y egoísta alejado del mundo del trabajo  considerándolo a este y a su status social como una actividad de  “fracasados”
 Como vemos  el sistema, trabaja todos los días en  desprender la conciencia de clase en los trabajadores. Haciéndoles creer incluso que el trabajo es algo negativo para el individuo, mostrándole “modelos” de ciudadanos ejemplares donde sus virtudes son siempre, el haber triunfado económicamente. No importa cómo, lo importante es alcanzar el estrellato de las “elites”. No se podría esperas otras lecciones “pedagógicas” de una clase social cuyos valores morales, políticos, y económicos son el LUCRO a cualquier costo. Incluso el botín de guerra. Pero es desconcertante que esta ideología que es dominante y oficial, pretendan también inculcarla a la sociedad compuesta mayoritariamente por la clase trabajadora que, en base a sus remotísimas posibilidades jamás tendría posibilidad de mudar de su honrosa condición de clase trabajada y que en los tiempos que corren ya es un privilegio serlo 
         La importancia de la conciencia de clase en las lucha de masas  
 Las huelgas y las movilizaciones no solo son  necesarias, son  además, el arma fundamental de la clase trabajadora contra su enemigo natural, el Sistema capitalista, que está siendo cada vez más agresivo y despiadado contra ella. Pero es un gravísimo error pensar que estas movilizaciones  puedan ser valoradas exclusivamente por sus aspecto cuantitativos, organizativos o de su mayor o menos incidencia social. Qué duda cabe  que son importantes, pero lo fundamental, desde el punto de vista revolucionario, para que  estas movilizaciones sean auténticamente efectivas, en lo referente a su incidencia en el campo del enfrentamiento contra  el capitalismo, es su  contenido político  de  CLASE trabajadora.  
Es preciso que sea este contenido cualitativo de clase  quien  debe  dinamizarlas, dirigirlas, y estar presente constantemente en todas las luchas y movilizaciones. Debe  necesariamente  destacar sobre todas las demás consideraciones  revindicativas, sindicales, corporativas etc.  Pues debemos  fomentar y despertar la conciencia de clase de los trabajadores  como  su arma más poderosa, que hará que se tome  consciencia del descomunal PODER de la unidad de clase, de la solidaridad de los trabajadores unidos en una causa común, del “TODOS JUNTOS PODEOS” y de sentirse poderosos y capaces de derrumbar imperios, tal y como lo hicieron los bolcheviques en la Rusia Zarista.
Es imprescindible para esto que las masas trabajadoras deben desbordar los  contenidos  reindivicativos y sindicales de sus demandas para pasar a niveles superiores, cualitativamente superiores, con contenidos de clase  trabajadora y revolucionaria. En la lucha de masas es necesario que los trabajadores tomen conciencia  de la necesidad  de su competencia para invadir el campo de las transformaciones políticas  de la sociedad  desbordando su  limitado discurso sindicalista de mejoras o meras reindivicaciones  laborales.
 L as grandes movilizaciones de trabajadores convocadas por sindicatos reformistas al servicio del Sistema, ciertamente suelen ser una energía imponente en movimiento, pero esta energía  si no es portadora de su propio  contenido de clase, que generara su propia  dirección positiva y revolucionaria, su energía, se consumirá  y en  breve  desaparecerá.
 La iniciativa y la direccionen para las  transformaciones políticas y  sociales, que van a ir surgiendo en estos tiempos que corren, corresponden a las clases trabajadoras que son las que más sufren sus consecuencias. Corresponde  al  imponente potencial  de energía revolucionaria que ellas   generan en épocas de grandes crisis sociales, políticas y económicas, como la que estamos sufriendo en la actualidad.
             El Sistema la sabe y trabaja para desactivar esa unidad, fomentando el egoísmo  y el individualismo para desunirlas, para   desproveerles de su mejor arma de lucha que es, su propia CONCIENCIA DE CLASE. Lo hace directamente con su control mediático, vaciando los cerebros de los trabajadores  de todo aquello que le  confiere un contenido de clase, intoxicando, mintiendo y ocultando.
          Pero también por medio de sus lacayos, vestidos de partidos  izquierdistas o sindicalistas; IU, CCOO, UGT etc. Esto organismos  institucionales que forman parte  del propio Sistema, se ocupan sobre todo de desarmar a los trabajadores de su mejor arma, que es vaciar su mente  de conciencia de clase, enredándoles con peticiones  y consignas vacías de contenido para aturdirles y finalmente para  arrastrar  todo su potencial hacia la nada, con la única finalidad de desahogar sus iras y energías y  para que se desaprovechen y finalmente se diluían en la nada. Con lo cual el Sistema se sentirá feliz y seguro.
           Corresponde a la militancia concienciada desenmascarar a estos falsos “luchadores” interclasistas, que solo son oportunistas de la política para  traicionar a la clase trabajadora. Es preciso desligar a las  a las masas trabajadoras de su influencia, como única forma para poder inculcar en estas la conciencia de clase. Sin esta conciencia de clase, sin esta energía, nunca se podrá  avanzar en las luchas contra el capital, la injusticia y la opresión