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miércoles, 23 de septiembre de 2015

LA ENORME IMPORTANCIA DE LA IDEOLOGIA DE CLASE


                                                   CUADERNOS DE PEDAGOGIA POLITICA
Por beniezu
 
        Con la caída del bloque soviético, el imperialismo Yanqui se creyó el dueño del Mundo para  poder comérselo sin que la URSS le marcase los movimientos.  Encomendó a sus teóricos que sacasen y expandiesen al mercado la ideología de la “anti ideología” el fin de las ideologías. El más conocido de estos escribientes  Francis Fukuyama  autor de libro “El fin de la historia y el último hombre” escrito en 1992 en el que defiende  la teoría de que la historia humana, como luchas de ideologías, ha concluido con la caída del “Muro de Berlín”. Y este iluminado nos viene a decir que la existencia de la lucha de clases había terminado, es como decir que la “gravedad”, ha terminado porque  a alguien le interesa que se crea eso.

 

           Es natural que en aquella época, más de veinte años atrás, donde aun no había comenzado esta demoledora  crisis sistémica del capitalismo, que todo indica que no va poder remontarla, el  Imperio lleno de euforia por el derrumbe del bloque rojo se creía que podía permitirse  el lujo de semejante desvarió. De hecho esta idea de despolitizar a la población por medio de su control ideológico mediático, ya lo llevaban  haciendo muchísimo  tiempo atrás, se puede decir que desde el final de la II Guerra Mundial, tras el asentamiento del Bloque soviético y su “amenaza” de expansión ideológica, que no militar, aunque se adoctrinaba a la población para que creyésemos esto último.


 
            En plena II Guerra mundial, el Imperialismo  Yanqui, tomo nota del peligro del poder de la concienciación  política de su  gran potencial de generar militancia  y organización  incluso armada. Y esto se dio en torno a la concienciación ideológica  anti imperialista junto a  los  valores de la izquierda  entre amplios  sectores de la población  que estaba sufriendo la tiranía de la ocupación nazi y demás fascistas, que hizo que se implementaran  las organizaciones  políticas  en eficaces partidas militares  que fueron la pesadilla del ejército nazi  acostumbrado a una guerra regular
 
      
 
 
       Estos grupos organizados y armados  en muchos casos transcendieron el termino de partidas o “maquis “para convertirse en verdaderos ejércitos populares que tras expulsar al ejército invasor y la tomar del poder político y administrativo de aquellas poblaciones liberadas se convertían en pequeños estados  que  cubrían  provisionalmente  el vacío de poder  tras la huida nazi . Esto ocurrió en gran parte de la cuenca del Mediterráneo, pero que tras la conferencia de Malta, donde se reunieron, los máximos representantes político-militases  de los bandos  vencedores y que de hecho estaban  representando  ideológicamente al  Comunismo y al capitalismo, decidieron repartirse Europa.

             En cuanto a la parte que seguiría liberada por la izquierda, fue la delegación rusa, comandada por Stalin y consensuado con los aliados occidentales, quienes decidieron que países seguirían siendo libres del área capitalista y quienes no, que como es sabido serian todos los del bloque Soviético, mas Yugoslavia dado su envergadura territorial decidió mantener su autonomía política sin encuadrarse en ninguno de los dos bloques  

             Gracias a la disciplina del Partido comunista con Moscú, hegemónico entre las fuerzas partisanas de los distintos países, estos, decidieron  entregar las armas y disolver sus posiciones ganadas, sometiéndose  al retorno al Sistema burgués anterior a la invasión. Pero estas órdenes no fueron aceptadas  por los partisanos griegos  comandados por el KKE que desobedeció la disciplina de Moscú y tuvo que enfrentarse no solo a las fuerzas reaccionarias monárquicas griegas sino también al propio ejército aliado; ingleses  y estadounidenses, que tras duros combates y grandes pérdidas  fueron derrotados sin piedad a pesar de que  llegaron a tener el control de casi todo el país y de un gran apoyo popular. Pero, estaba claro que el Occidente capitalista no podía soltar su trozo del pastel que les había toca en el reparto de Europa, y claro, no tardaron nada en hacer a Grecia un miembro más de la OTAN.

             Es de resaltar la entereza y combatividad del KKE, destacando del resto de partidos comunistas europeos por su dignidad e independencia de Moscú primero y de las corrientes “eurocomunistas” más  tarde. En la actualidad, este mismo  KKE nos está dando también ejemplo de entereza y dignidad con su estrategia de lucha anticapitalista asumiendo como estandarte de la lucha de clases  para enfrentar  con efectividad   la crisis que esta asolando  Grecia, marcando  diferencias cualitativas y revolucionarias  y mostrando el camino correcto para los demás partidos “eurocomunistas” de la izquierda europea.

            Es significativo el “rapapolvos” que  dio el KKE a IU -PCE  tras unas recientes elecciones en el Estado españolas, acusándoles de que su “trabajo militante” se limitase solamente  hacer una política socialdemócrata, estrategia política que supone no cuestionar el Sistema capitalista sino  mejorarlo para que continuase explotando a los trabajadores, recordándoles que la misión de los comunistas no es apuntalar el capitalismo sino derrumbarlo.    

           Y así pues, los gendarmes mundiales de los intereses capitalistas de la burguesía definieron  que su máxima  preocupación debería  estar centrada   en el factor de la “conciencia política” y en el método para anularla. Había que incidir, pues ,en ese peligroso “virus” contaminador pues nunca  antes en la historia moderna  y sus guerras se había dado un fenómeno de semejante envergadura  referente a  la creación de un ejército paralelo de resistencia ante una  invasión imperialista, y lo fue sin duda por la influencia ideológica de las nuevas ideas  emancipadoras que surgían de la Unión Soviética y que se vieron notablemente afectados  visto el  color político en que quedo  el  mapa geopolítico de Europa

       El Macartismo y el surgimiento de la Guerra fría , dan constancia de esta  enorme  preocupación que el Sistema capitalista  tenia por el avance de las ideas revolucionarias  comunistas  y en el propio corazón del Imperio, sobre todo  en el  mundo intelectual y artístico, pero estos dos hechos son la cara visible del iceberg. Sus servicios secretos y sus  técnicos de contrainsurgencia comenzarían con ahincó a trabajar  en el control  psicológico de la población ,para cortar de cuajo o neutralizar la expansión del virus ideológico, de forma  sibilina claro, aplicado técnicas sofisticadas de lavados de cerebro a través de mensajes subliminares en sus controlada  y  numerosa maquinaria mediática, TV. radio, publicidad comercial, cine etc.

         Con la finalidad de manipular la libertad  de elección ideológica, mediatizando sus criterios de elección, con sofisticadas técnicas de control mental predisponiendo siempre contra determinadas ideologías, que solo podrían ser, claro está, relativas  al mundo de la izquierda y al comunismo. Cuyos resultados son palpables hoy en día no solo en los EEUU sino en todos aquellos países satélites Occidentales donde también se aplican!  y como ¡ estas técnicas de manipulación  que ya  se ha conseguido entre la población grandes dosis de desorientación política y de disminución  de su capacidad  del conocimientos de la cultura política , hasta el extremo de identificar el propio concepto de política ,como un estereotípico nefasto, corrompido y negativo, aceptando otro nuevo estereotipo, el de “apoliticismo” que sus adeptos no sabrían  describirlo con coherencia su significado pero  tampoco importa mucho, pues para eso es un estereotipo, y ya sabemos que los estereotipos no son para  entendernos son para manipular.

         
 
                           ES PRECISO  SEMBRAR LA NECESARIA IDEOLOGIA PROLETARIA
                                                  BASADA EN  LA CONCIENCIA DE CLASE

        Este denodado afán por despolitizar y vaciar de conceptos políticos las mentes humanas, lo es sobre todo hacia un sector concreto de la sociedad, al más numeroso y castigado por el Sistema, a sus enemigos potenciales de la clase trabajadora. Esta clase siempre será el objetivo principal del Sistema en su contante labor de despolitizarles, que es lo mismo que desarmarle de su consciencia de clase, su mejor arma,

            La conciencia de clase para los trabajadores supone tomar consciencia de sí mismos, de su propia naturaleza, de su potencial,  de su devenir como fuerza emergente y dirigente que es ilimitada cuando es encauzada correctamente, es decir desde parámetros de lucha de clases, desde la unidad de clase, desde la solidaridad y desde un bloque hegemónico. Significa tomar consciencia de su papel de protagonista historio del cambio de un sistema ya caduco egoísta y nefasto para la sociedad a otro sistema más humano, progresista solidario y socialista.

         La burguesía, sobre todo sus altas y privilegiadas castas, siempre han tenido un inconfesable temor a la revolución, pesadillas en forma de guillotinas   rebanando nobles y regias cabezas, y a que las masas algún día se despierten del letargo, tomen conciencia de su condición y de su poder como la clase mayoritaria y enfurecida de tanta padecer arrasen con ellos y sus privilegios hasta dejarles con lo puesto. Ellos sí que tienen conciencia de clase, de su poder, superiores dominante y hegemónico, pues es mucho lo que pueden perder.

           Es una clase social poderosa, porque todos los resortes del Poder del Estado están a su servicio, pero es un poder relativo e inseguro, siempre pendiente del hilo de que la clase trabajadora eclosione y se transforme en una poderosa fuerza consciente de su destino y de su poder.  Ellos lo saben, porque siempre serán una insignificante minoría frente a la inmensa mayoría de la clase trabajadora que hace que siempre estarán en permanente vigilancia y en estado de alerta pues la amenaza de la lucha de clases ha sido, es y será hasta que se dé la batalla final.

         Y es por eso que el Sistema capitalista, en este caso el Estado, que está a su servicio,   junto a un ejército de empleados y técnicos de todo tipo profesión y condición trabaja en tareas, sobre todo   de control psicológico imperceptibles para la población sobre todo trabajadora, con el fin de adocenarla y desestructurarla de su naturaleza de clase, pretendiendo desprenderle de esa conciencia de clase proletaria que es su principal arma, un arma potencial en suspenso.

            Y en esta desgraciada tarea están también inmersos los partidos de identidad burguesa cuya misión es implementar el posibilismo de Sistema, legitimarlo como una joya democrática, desorientando y vaciando los cerebros de la clase trabajadora de la realidad de la lucha de clases y de las claves dela política. También los sindicatos   sindicatos reformistas mayoritarios, CCOO y UGT, y el propio PCE- IU, pues están cumpliendo también esta despreciable y traidora labor de domesticar y adocenar   a sus afiliados   desproveyéndoles y alejándoles de su identidad de clase trabajadora.

         Si los trabajadores no tienen consciencia de su naturaleza de clase oprimida  menospreciada y explotada, nunca tendrán  la necesaria identidad de clase para que un día se revelen contra la clase que los esclaviza, solo serán unos ciudadanos interclasistas, desarmados, ciudadanos de segunda  y sin identidad propia, siempre serán, si no lo remedian antes, condenados de por vida  a ser  “ciudadanos de segunda”  al servicio de una minoritaria clase de “ciudadanos de primera” en su modelo de sociedad, así lo proclama la burguesía,  donde todos serán “ciudadanos”

            Y ocurre que cuando son cruelmente maltratados, como está ocurriendo con la Crisis y sus recortes, deambularan como zombis, sufriendo individuamente las consecuencias.  Serán una colectividad desmembrada, sin identidad colectiva y solidaria. Desunidos, tal y como los quiere su enemigo de clase, aplicando la regla universal del “divide y vencerás” estarán totalmente desarmados y serán inofensivos para sus enemigos

             Estarán siempre de partida derrotados pues no conocen sus mejores armas; el enorme potencial de energía revolucionaria del que son portadores cuando toman consciencia de su identidad de clase, que además generara vínculos ideológicos organizativos y militantes Todo ello será un enorme potencial de lucha para enfrentarse a su antagónico enemigo de clase la burguesía capitalista.

         Y así cuando están desarmados de su conciencia y de su identidad, cuando son convocados por sus “sindicatos” en protestas y pedidos de migajas al gobierno de turno, y nunca contra el Sistema y sus estructuras capitalistas, ya se sabe de antemano que solo servirán para alcanzar alguna migajas o para nada, y cuando acaban la huelgas y manifestaciones los trabajadores se retiraran con el sabor de boca de la derrota y la impotencia. Y sin duda alguna esto ocurre por la carencia de una conciencia de clase y por la falta del conocimiento de las claves dela lucha de clases. Es como enviar al combate a unos soldados reclutas sin ninguna instrucción para el combate, serán como muñecos de feria.

        En toda confrontación, la moral de lucha es la más importante de las armas para el combate además de la instrucción las técnicas y las armas. Un combatiente sin moral esta desarmado, de nada le sirve su fusil ni sus técnicas si no tiene ni motivo ni voluntad para luchar. Un huelguista sin tener claro por qué y para que de su acción y sin conciencia de clase, carente de sentirse fundido en un bloque unitario y compacto con otros trabajadores, su moral estará baja y será un derrotado potencial. El desaliento y la desmotivación son incluso más pernicioso que un combatiente muerto pues contagia su desaliento y su espíritu de derrota. Mientras que un combatiente con moral de lucha, con plena conciencia   del porqué de su lucha, y consciente del poder que da la unidad, la solidaridad, y la determinación de ganar puede ser invencible